Fugar la Mirada

Site specific performático en Parque Las Heras

Artes Visuales Interactivas. Posgrado Teatro de Objetos Interactividad y Nuevos Medios (Universidad Nacional de las Artes). Coordina: Silvia Maldini. Trabajo FINAL- Cohorte 2019.

Al trabajar con el Site specific, en lugares abiertos, de características públicas, surgen muchas preguntas y se suceden muchas cosas inesperadas.

Por un lado, hay que tener en cuenta el espacio, el sitio propiamente dicho en el que sucede la obra, con todos sus componentes: estación del año, hora del día, instalaciones y actividades propias del lugar. Estos trabajos se realizaron en noviembre, el mes primaveral por excelencia. El paisaje se hace sentir con su luz particular de la tarde, la estación del año y el clima. La obra está inevitablemente impregnada de esos colores, aromas, temperatura, porque estamos trabajando en el Parque. Sin embargo se siente el paisaje, más allá de la naturaleza, con todos sus componentes, naturales y artificiales. Acá es donde se vuelve interesante creo, en el encuentro entre lo humano y la naturaleza. La invasión artificial, las construcciones, los materiales que usamos las personas de la ciudad para relacionarnos con la naturaleza. En este punto interviene también la memoria, la historia del lugar y sus huellas visibles e invisibles.

Por otro lado, están las personas, los habitantes casuales o cotidianos del parque. Las primeras preguntas que surgen son: ¿Cómo invitarlos? ¿Cómo atraerlos? ¿Cómo hacerlos parte de la obra? Y sólo experimentando se pueden responder estos interrogantes. Porque trabajar con la calle es imprevisible, cono todo lo bueno y lo malo que ello significa. Requiere observar, ser flexible, poder improvisar y aprovechar o dejar pasar las diferentes interacciones que se presenten.
Estas intervenciones en el Parque ponen su acento en desnaturalizar lo cotidiano, las rutinas, ciertas miradas superficiales que el habitante puede tener de los paisajes de su entorno habitual. Tienen el potencial de invitar a pensar en cómo se llegó a este paisaje actual,  o en que otras especies además de la humana habitan el sitio, y fundamentalmente como nos  relacionamos entre las personas y con el espacio natural.

La idea de Nicolás Bourriaud, definida en La estética relacional reafirma una idea esencial: el arte consiste en construir espacios y relaciones para reconfigurar material y simbólicamente el territorio de lo común.

Sobre sótanos

Andrea Agrello

Sofía Brandoni

Valeria Bruno

Mayra Carlos

Santiago Saracca

La intervención Sobre sótanos puso de manifiesto la historia del lugar y como hacer convivir la memoria colectiva con la naturaleza, descubriendo y trayendo a luz las decisiones políticas, urbanísticas, históricas y artísticas de la ciudad.
La clave fue mezclar los tiempos, revelar las capas de información, los variados contenidos posibles que encierra la historia de los sótanos que aún perduran bajo el parque.

Fue puesto al público de una manera muy creativa y de profunda investigación, que tomó la forma- performática e instalativa- de falso Museo. Con mucho cuidado de los detalles y el diseño de cada una de las partes y del total de la performance, cada zona del Museo sirvió para abrir una invitación a la interactividad de los visitantes. Se logró despertar el interés, la curiosidad, las ganas de involucrarse y formar parte de la obra.  Hubo mucha variedad de recursos: el relato narrativo, la lectura de poemas, el juego de los mapas, la intervención tecnológica con la app de los QR, la exposición de artes plásticas, la intimidad de los susurradores…
Se pudo experimentar lo interactivo de la obra en el feedback de preguntas y anécdotas que los visitantes aportaron, haciendo que la obra crezca. Si bien tenía un principio bien marcado por la creíble, impecable y muy bien realizada “actuación” del personal del Museo, el final fue abierto en cuanto a la duración temporal. Le dimos una finalización por cuestiones prácticas de la muestra, pero podría haber durado mucho tiempo más sin agotarse, ya que la gente se mostraba activa y muy interesada. Por el gran despliegue y múltiples performance que contenía, se podría desarrollar durante muchas horas.

El banco


Debora Melisa Herrero Mariano

Rocio Goñi

Dorian Céspedes

Ana Caterina Cora

Jazmín González

Claudia Ana Calcedo


El banco
nos habla de las palomas, una especie de aves adaptadas a lo urbano por excelencia. Las personas compartimos la ciudad con ellas. Ya casi no las vemos, las ignoramos, aunque a veces también molestan e invaden. Esta intervención no son “palomas” sino “palomes”, como se explicitó en el Manifiesto del grupo. Y eso ya nos habla de lo diverso y plural. La metáfora de les palomes nos habla de lo marginado, de lo invisibilizado, de las diferencias con las que convivimos en la ciudad. Incluso de una naturaleza casi negada por los que vivimos en las grandes ciudades. ¿Les palomes son aves? ¿Qué son? ¿A quién le importan?

Sin pretender humanizar a estos pájaros, el grupo organizó una performance cuyos actores eran seres híbridos, con características de palomes y de humanes al mismo tiempo. Allí estuvo la clave para atraer al público. Era llamativo ver a esos seres, que desnaturalizaban lo cotidiano, pero que a la vez hablaban de los que habitan el parque, tanto personas como palomas.

El carácter lúdico, el maravilloso vestuario, la invitación al público hecha con mucho respeto, convirtieron la experiencia en una fiesta. En cada banco había una acción muy sencilla, pero profunda y sensible que favoreció la participación, el encuentro y la interactividad con los transeúntes.
La lectura final del Manifiesto, con performers y público en un único coro, fue un hallazgo que completó el ritual. Se sintió lo colectivo, la percepción de estar formando parte de un parque de palomes y humanes que en esta ocasión pudieron mirarse a los ojos, escucharse, decir, abrazarse.

Red raíces

Gladys Zambrini

Daybelis Segovia

Romina Larroca

María de los Milagros Eva Mateos

Romina Venegas

Red Raíces

El árbol como símbolo de la naturaleza, común a todos los parques de las ciudades. Sus raíces fuertes y conectadas con la tierra nutriente, y tal vez con la historia subterránea del lugar. Su sombra muy frondosa disponible para todes, el tronco fuerte y retorcido para sentarse, jugar y trepar. El espacio elegido es ideal para una situación de encuentro sin prejuicios. Niños y grandes, todes reunidos entregados a una actividad inusual. Alegría en el encuentro.

La tarea fue simple: hacer redes, cruzarse, anudar, estirarse, agacharse, poner el cuerpo. Una danza entre todes les participantes. Jugar sin preguntar demasiado. Entender que había que construir algo entre todes: una red que nos conecte entre todes y con la naturaleza.

Un final de fiesta con mate y cosas ricas que acompañó el inesperado poema y el tango de Martha, una vecina que entendió la convocatoria y se dispuso a disfrutar y a vivir una tarde diferente. El arte como encuentro, la performance para decir y hacer lo que tenemos ganas. Una plataforma para construir redes y reencontrarnos en el espacio urbano. Para recordar nuestra humanidad, con la naturaleza y en medio de la gran ciudad.

Esta muestra final fue una experimentación, una primer puesta, considero que los 3 trabajos tienen potencial como para continuar y ser mostrados en futuros eventos.